Excelencias,
señoras y señores:
Es para mí un honor presentarme hoy ante ustedes en este primer encuentro con los representantes de los países y organismos internacionales acreditados ante la República Dominicana.
Quiero comenzar expresándoles mi reconocimiento por la labor que realizan y mi disposición a trabajar de manera cercana, franca y constructiva con cada uno de los aquí presentes.
Asumo la conducción del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Dominicana con conciencia de esta responsabilidad. Servir al país desde la Cancillería significa defender nuestros intereses y fortalecer nuestros vínculos con el mundo.
Para mí, esta responsabilidad tiene también un significado personal. Dos de mis antepasados tuvieron a su cargo el despacho de Relaciones Exteriores en momentos decisivos de nuestra historia: Domingo Daniel Pichardo, durante la Primera República, y el prócer Manuel Rodríguez Objío, en plena gesta de la Restauración.
Hoy, más de siglo y medio después, llegar a esta institución me conecta con esa historia de servicio al país. Es un vínculo que asumo con profundo sentido de responsabilidad y con el compromiso de honrar, desde nuestro tiempo, esa misma vocación de servir a la República Dominicana.
La política exterior dominicana tiene un rumbo claramente definido por el presidente Luis Abinader y responde a una visión de país que coloca en el centro la defensa de nuestros intereses, nuestros valores y las oportunidades de desarrollo para nuestra gente.
Sobre esa base, seguiremos fortaleciendo la institucionalidad y profundizando la profesionalización del servicio exterior. Al mismo tiempo, asumimos el desafío de avanzar hacia una Cancillería más moderna, cercana, ágil y orientada a resultados, con las capacidades necesarias para responder a un escenario internacional cada vez más complejo y dinámico.
Nuestra acción exterior continuará sustentada en tres grandes ejes: la protección y vinculación de los dominicanos en el exterior; la promoción de las exportaciones, la inversión y las oportunidades económicas; y la defensa de la democracia, los derechos humanos y los principios que orientan nuestra convivencia internacional.
La diplomacia debe contribuir de manera concreta al desarrollo nacional. Debe abrir oportunidades, acercar mercados, generar cooperación, facilitar inversiones y construir alianzas que se traduzcan en mayor bienestar para nuestra población.
En ese propósito, las relaciones bilaterales tendrán un lugar central. Queremos profundizar los vínculos existentes y explorar, junto a cada uno de sus gobiernos, nuevas oportunidades de cooperación.
Encontrarán en esta Cancillería una institución abierta al entendimiento y dispuesta a trabajar con pragmatismo, respeto y confianza.
La República Dominicana continuará comprometida con el multilateralismo, el derecho internacional y la solución pacífica de las controversias.
Queremos contribuir a la estabilidad, la seguridad y la prosperidad del Caribe, de nuestro hemisferio y del mundo. Los desafíos que compartimos no se detienen en las fronteras. Requieren responsabilidad compartida y una cooperación internacional efectiva.
Vivimos un momento de grandes transformaciones en el mundo y, ante ellas, necesitamos una diplomacia firme en sus principios, pero también capaz de adaptarse, construir consensos y encontrar espacios de entendimiento. En ese espíritu de concertación y colaboración queremos avanzar en esta nueva etapa.
Excelencias, partimos de una convicción sencilla: queremos trabajar con ustedes.
Mi despacho y este Ministerio estarán abiertos al intercambio y a toda iniciativa que contribuya a fortalecer los lazos entre nuestros países.
Cuenten con nuestra disposición y con nuestra voluntad de seguir construyendo, juntos, relaciones basadas en el respeto, la cooperación y la confianza.
Que Dios los bendiga siempre a todos y que su guía divina nos acompañe en cada paso que demos. Que Él nos conceda la sabiduría para tomar las decisiones correctas, la fortaleza para afrontar los desafíos que tenemos por delante y la serenidad para construir un futuro con esperanza.
Muchas gracias.












