El Gobierno dominicano observa con profunda preocupación las recientes declaraciones y actuaciones que, sin fundamento debidamente acreditado, ponen en duda la integridad del proceso electoral en la República de Colombia y generan incertidumbre sobre el normal desarrollo de la transición institucional.
En toda democracia constitucional, la voluntad soberana de los ciudadanos, expresada libremente en las urnas y formalizada por las autoridades electorales competentes, constituye el único fundamento de la legitimidad del poder público. Desconocer los resultados oficialmente proclamados por dichas autoridades constituye un grave desconocimiento de la voluntad popular y de los principios que sustentan el Estado de derecho.
República Dominicana rechaza cualquier actuación, declaración o decisión que pretenda deslegitimar el mandato conferido por los ciudadanos, desacreditar sin fundamento a las autoridades electorales competentes u obstaculizar la transición institucional, conocida en Colombia como el proceso de empalme. La transición entre gobiernos no constituye una concesión política, sino un deber constitucional e institucional destinado a garantizar la continuidad del Estado, la estabilidad democrática y el efectivo cumplimiento de la voluntad popular.
Nuestro país hace un firme llamado a todas las autoridades colombianas para que actúen con estricto apego a la Constitución, la ley y los principios democráticos, respeten los resultados oficialmente proclamados por las autoridades electorales competentes y garanticen una transición pacífica, ordenada y transparente, conforme a los más altos estándares del Estado de derecho.












